15/10/2026
✨ ESTETICISTA PROFESIONAL: CUANDO EL CORAZÓN ENCUENTRA SU PROPÓSITO ✨
Mi historia de crecimiento, transformación y fe.
Hay cosas que nacen en el corazón, pero no es hasta que las despertamos que comienzan a latir con fuerza. A veces permanecen allí, esperando el momento indicado para convertirse en aquello que nunca imaginamos que llegaríamos a ser.
Hoy, al celebrar mi profesión como Esteticista Profesional, miro hacia atrás y reconozco que esta historia no comenzó cuando abrí las puertas de mi negocio. Comenzó mucho antes, en cada experiencia, en cada sacrificio y en cada etapa que me preparó para llegar hasta aquí.
Durante muchos años me desarrollé como supervisora, auditora y líder en diferentes áreas. Aprendí a administrar, dirigir, tomar decisiones y emprender. Tuve la oportunidad de adquirir dos negocios y trabajar arduamente para levantarlos, mientras desempeñaba los diferentes roles que forman parte de mi vida: madre, esposa, mujer, hija, amiga y hermana.
Corrí durante años. Trabajé, resolví, dirigí y enfrenté responsabilidades. Muchas veces fui esa persona que tenía que encontrar respuestas, tomar decisiones y continuar, aun cuando el cansancio físico y mental comenzaba a hacerse sentir.
Pero, como sucede en tantas historias, el camino también estuvo lleno de circunstancias difíciles, debilidades, frustraciones y momentos en los que el agotamiento parecía superar las fuerzas. Y aunque continuaba avanzando, dentro de mí había una historia que todavía no había terminado de escribirse.
Hasta que llegó el momento de detenerme, mirar hacia dentro y descubrir que aún había algo más por hacer.
El 24 de julio de 2024 marcó una etapa importante en mi vida. Después de sufrir una quemadura de segundo grado en el negocio de comida que teníamos, me encontré en medio de muchas interrogantes. No sabía con certeza qué rumbo tomar, pero algo dentro de mí me decía que debía continuar, aunque todavía no pudiera ver el camino.
Y entonces, en medio de tantas experiencias, apareció lo que hoy describo como una estrella fugaz.
Esa estrella que cruza el cielo por unos segundos, ilumina la oscuridad y deja una huella en quien logra verla.
Así percibo mi encuentro con la estética. Después de tantos años recorriendo caminos, enfrentando responsabilidades y desarrollándome en diferentes áreas, llegó una oportunidad que despertó algo nuevo en mí. Fue como una luz que apareció en el momento menos esperado y que, poco a poco, comenzó a iluminar una dirección diferente.
No fue simplemente comenzar una profesión. Fue descubrir una nueva versión de mí misma.
Aunque al principio hubo dudas, temores y circunstancias que pusieron a prueba mi determinación, decidí seguir adelante. En ese proceso comprendí que no siempre podemos entender por qué las cosas suceden de determinada manera, pero sí podemos aprender a confiar mientras descubrimos su propósito.
Hoy, al mirar el crecimiento de Korpo by Glen | Laser & Good Body, reconozco que he construido mucho más que un negocio de estética.
He desarrollado conocimientos, habilidades, disciplina y una visión empresarial. Pero, sobre todo, he crecido como persona.
He descubierto que mi profesión no se limita a embellecer la piel, ofrecer tratamientos o alcanzar resultados. También me permite escuchar historias, brindar palabras de aliento, ofrecer un abrazo y convertir una sesión estética en un espacio de confianza, tranquilidad y bienestar.
Porque detrás de cada cliente hay una persona, una historia y, muchas veces, una carga que no siempre podemos ver.
Y qué hermoso ha sido descubrir que, mientras trabajo para cuidar la piel de los demás, también tengo la oportunidad de aportar un poquito de paz a sus vidas.
Hoy comprendo que mi desarrollo profesional ha venido acompañado de un crecimiento personal que no tiene precio. He aprendido que servir va más allá de ofrecer un servicio; significa entregar una parte de lo que somos, trabajar con amor y reconocer el valor de cada persona que deposita su confianza en nuestras manos.
En cada paso de este recorrido, Dios ha sido mi refugio, mi fortaleza, mi guía y mi dirección. A Él le he entregado mis temores, mis dudas, mis proyectos y mis sueños. Y hoy puedo mirar hacia atrás con gratitud, porque incluso en los momentos en que no entendía el camino, nunca dejé de buscar su dirección.
No puedo decir que lo he logrado todo, porque todavía tengo sueños por cumplir, metas por alcanzar y mucho camino por recorrer. Pero sí puedo decir que hoy camino de una manera diferente: con más sabiduría, con mayor claridad y con la certeza de que no quiero construir solamente un negocio exitoso, sino una historia que tenga significado.
Quizás algún día llegue el momento de cerrar un capítulo, retirarme y disfrutar de todo aquello por lo que tanto he trabajado. Pero hoy mi corazón todavía late con fuerza por esta profesión, por cada aprendizaje y por cada persona a la que puedo servir.
Hoy celebro con orgullo y alegría mi profesión como Esteticista Profesional. Celebro a la mujer que fui, honro a la mujer que soy y abrazo con ilusión a la mujer en la que todavía me estoy convirtiendo.
Porque después de tanto correr, luchar, construir y volver a comenzar, he descubierto que la vida siempre puede sorprendernos con una nueva oportunidad.
A veces, la luz que necesitamos no aparece cuando todo está en orden. Aparece en medio de nuestras preguntas, cuando sentimos que ya hemos recorrido demasiado y no sabemos qué más nos espera.
Y cuando esa luz llega, comprendemos que todavía hay sueños por despertar, capacidades por descubrir y propósitos por cumplir.
✨ Hoy no siento que simplemente llevo un servicio en mis manos. Siento que llevo un propósito en el corazón.
Un propósito que me permite embellecer, escuchar, acompañar, inspirar y servir. Un propósito que me recuerda que nunca es tarde para comenzar una nueva etapa y que todo lo vivido, incluso aquello que nos hizo dudar de nuestras propias fuerzas, puede formar parte de nuestra transformación.
Esta es mi historia: la de una mujer que ha recorrido muchos caminos, ha superado momentos difíciles y continúa descubriendo nuevas razones para crecer.
Y si algo deseo llevar conmigo en cada paso que me falta por recorrer, es esta certeza:
Cuando Dios dirige nuestros pasos, incluso una estrella fugaz puede convertirse en la luz que ilumine un nuevo camino. 🙏🏼✨
Con amor, gratitud y orgullo,
G.Q.P.