21/06/2026
Hay manos que cuentan historias sin decir una palabra.
Manos curtidas por el trabajo, que cargaron herramientas, bolsas, caja, lo que fuera necesario para que en casa nunca faltara nada.
Esas son las manos de los padres paraguayos.
No siempre dijeron "te amo" con palabras.
Lo dijeron llegando cansados pero presentes.
Lo dijeron en cada moneda ahorrado para que sus hijos estudien lo que ellos no pudieron.
Lo dijeron en los silencios después de un mal día, cuando igual encontraron fuerzas para preguntar "¿cómo te fue?".
Lo dijeron quedándose, cuando irse hubiera sido más fácil.
Crecieron en una tierra donde el esfuerzo no se cuestiona, se asume.
Donde el orgullo no se grita, se demuestra trabajando.
Y aun así, debajo de esa fortaleza, hay un corazón que se quiebra de emoción al ver crecer a sus hijos, que guarda en silencio el miedo a no ser suficiente, que daría todo, absolutamente todo, por evitarles un solo dolor.
Hoy, a todos esos padres, queremos decirles lo que tal vez nunca les dijimos lo suficiente, vimos su sacrificio.
Sabemos lo que costó.
Gracias por su compromiso de siempre.
*FELIZ DIA* 🫂