31/05/2026
Hace unos años fuimos a desayunar a un sitio donde había un perico enjaulado, al llegar nuestra hija comenzó a comunicarse con él. La señora le pregunto, Te gustan los pericos?
Nuestra hija dijo que sí.
La señora preguntó nuevamente si tenia pericos en casa y nuestra hija respondió que sí.
La señora se mostro interesada y pregunto cuantos tenía y nuestra hija dijo que como 100. Con asombro la señora dijo seguro que tenes una jaula muy grande y nuestra hija dijo que no porque ellos andan libres.
Ese día tuvimos todos una gran lección.