24/01/2026
El ganadero no le teme al sol ni a la tierra cuarteada. Aunque la sequía se asome y el agua escasee, sigue de pie, buscando cómo sostener a su ganado y a su familia. Ajusta, sacrifica, se desvela y no se rinde, porque sabe que rendirse no es opción cuando la vida del campo depende de él. En cada esfuerzo va la esperanza de que la lluvia llegue, y mientras tanto, el ganadero sigue luchando, como siempre, contra el tiempo y la adversidad. 🌾🐄