23/05/2026
Un día me vi a los 16, en la cocina de mi casa, cocinando mi primer pedido, llena de miedo, de “ira a quedar bien?”, “y si no les gusta?”. Pero quedó bien, les encantó y de ahí nació el emprendimiento que tanto me dio.
Recuerdo con mucho amor mi primer día de la madre, me levanté temprano, solita a repartir, porque aunque mi hermana me dijo que la levante yo dije “mejor la dejo dormir un rato más”, y cuando se despertó solo quedaban 2 pedidos por entregar, y ella tenía una cara de orgullo que jamás voy a olvidar, y una felicidad que hizo que le cuente a todos que yo fui responsable y lo hice solita.
Casi un año después, noté esa misma cara en san Valentín, cuando estuvimos 3 días enteros preparando pedidos y ella a la distancia nos había hecho un excel con nombre, pedido y dirección, el cual íbamos tachando cuando lo terminábamos, esa cara que me miró con orgullo cuando vimos todos los pedidos sobre la mesa, esa cara de no poder creer cuando teníamos montones de pedidos en el asiento de atrás del auto.
Y así, en compañía de ella, y de mi familia en general, Jojitas fue creciendo, y cuando me quise acordar ya habían pasado años de este sueño que me dio tanto, sueño que me hizo irme de viaje, me hizo crecer, me hizo conocer gente hermosa que confío año tras año en mi trabajo.
Y llegamos al hoy, 6 años después, donde después de tanto, tengo que despedirme de este sueño hermoso, al menos por un tiempo, pero crecer implica eso.
Gracias a quienes a lo largo de estos 6 años confiaron en mí y en mi trabajo.
Algún día, espero volver.
Gracias, Josefina, quien está atrás de Jojitas 🩷