03/08/2022
Tomate o jitomate es el fruto de la planta Solanum lycopersicum, siendo un fruto botánicamente clasificado como una baya. El nombre jitomate (xitomatl) proviene de la lengua mexicana náhuatl y significa “ombligo de agua gorda”. El origen del género Solanum se localiza en la región del sureste de México y posteriormente fue llevada a la región andina, probablemente por comerciantes donde se extendió por todo el continente. A principios del s. XVI fue introducido en Europa y se cultivaba sólo como planta ornamental, pero desde el s. XVII se comenzó a consumir como alimento. El tomate es una de las hortalizas más consumidas a nivel mundial, por lo que existen muchos tipos de variedades con diferentes formas, tamaños, colores y aromas, como el tomate Roma, el cherry, el perita el Heirloom entre otros.
Una de sus cualidades más importantes del tomate es la presencia de licopenos que junto a otros compuestos lo convierten en un poderoso antioxidante que ayuda a evitar el cáncer, enfermedades cardiovasculares y el envejecimiento. Su contenido en fibra cuida el tránsito intestinal y la presencia de potasio y bajos niveles de sodio evitan la retención de líquidos y favorecen la eliminación de toxinas. También aporta vitamina A que ayuda y mejora la vista, vitamina K que ayuda a controlar la coagulación, y también vitaminas C, B6 y E.
Además de usarse crudo en sopas frías, ensaladas o untado en una rebanada de pan , se puede cocinar de muchas maneras distintas: frito, al v***r, guisado, etc. Los tomates combinan muy bien con las berenjenas, el ajo, la cebolla, las aceitunas o el apio. Los italianos, que hacen un gran uso del tomate, tienen una receta que combina estos ingredientes en un único plato: la caponata, un guiso siciliano que puede tomarse frío o templado, pero siempre aliñado con una buena vinagreta, para realzar el sabor del tomate. Y en España, el gazpacho y el salmorejo son dos sopas frías que reinan en los meses de más calor.